viernes, 5 de junio de 2009

El celibato: ¿Sublimación aberrante? o ¿Aberración sublime?

“Jesús no mencionó el celibato. De hecho, entre los apóstoles había solteros y casados. San Pedro tenía esposa”.

el celibato se sostiene por cuestiones económicas. “El Estado paga los sueldos de los obispos y da una remesa a los seminarios, ¿cómo se podría dar curso a un nuevo sistema que contemple a las familias de los sacerdotes?"

Lo cierto es que, mientras tanto, “en el último tiempo, 150 mil curas abandonaron los hábitos para contraer matrimonio”.

Celibato (en latín caelebs, caelibis) se refiere al estado de aquellos que no se casan o que no tienen una pareja sexual. Un soltero puede ser llamado célibe, sin embargo, el concepto adquirió un sentido de opción de vida. Por lo general se entiende como célibe a aquel que no quiere casarse y prefiere la soltería de manera permanente por alguna razón. De esto se desprende que la opción por el celibato puede ser religiosa como se presenta entre los sacerdotes católicos, los monjes budistas y otras religiones; filosófica como la opción de Platón por el estado celibatal; social como se presenta en muchas personas que optan por dicho estado como opción personal. Lo común es que el estado celibatal sea voluntario, pero también puede ser inducido o forzado como en el caso histórico de los esclavos. En el mundo occidental el concepto de celibato ha sido fuertemente influenciado por la Iglesia Católica al punto que muchos lo identifican como un asunto exclusivo del catolicismo. Por su parte, Oriente conoce este estado por la Iglesia Ortodoxa, el Budismo y el Hinduismo. Las opciones célibes de pensadores, escritores, artistas o líderes, son menos conocidas que la de los religiosos, pero no por ello menos significativas.

Del hinduismo al budismo

Las opciones célibes eran ya conocidas en India a través del Hinduismo con el surgimiento de los ascetas y anacoretas y aquellos que dejaban el mundo material para buscar la explicación trascendental de la existencia a través de la contemplación. Este esquema puede ser probado en los testimonios de Siddharta Gautama (a. 560 y 480 a. C.) quien en búsqueda de la verdad se une a estos. Si bien el joven brahmín no continuó el camino de los anacoretas hinduistas, indudablemente estos influencierían mucho en el nuevo sistema espiritualista del cual él sería el fundador.

Entre la filosofía griega

Por su parte, casi contemporáneamente en Occidente, serían los griegos los que conocerían dicho estado a través de la filosofía, por ejemplo Platón y Sócrates que la veían como un elemento primordial para quien se dedica enteramente al conocimiento. En el diálogo "El banquete o del amor, Sócrates da su propio punto de vista acerca del significado del amor según un diálogo que tuvo con Diotima, una extranjera. Antes, escucha los elogios al amor por parte de sus amigos, quienes resaltan la belleza y la virtud de engendrar:
Por esta razón, cuando el ser fecundante se aproxima a lo bello, lleno de amor y de alegría, se dilata, engendra, produce.

Por su parte, Diotima hace a Sócrates una comparación entre el deseo de engendrar entre los animales y el hombre:
(...) enfermizos, efecto de la agitación amorosa que les persigue durante el emparejamiento, y después, cuando se trata del sostén de la prole, no ves cómo los más débiles se preparan para combatir a los más fuertes, hasta perder la vida, y cómo se imponen el hambre y toda clase de privaciones para hacerla vivir? Respecto a los hombres, puede creerse que es por razón el obrar así; pero los animales, ¿de dónde les vienen estas disposiciones amorosas? ¿Podrías decirlo?

Por último concluye Sócrates que existen dos tipos de fecundidades:

1. Aquella "relación al cuerpo" que "(...) aman las mujeres, y se inclinan con preferencia a ellas, creyendo asegurar, mediante la procreación de los hijos, la inmortalidad la perpetuidad de su nombre y la felicidad que se imaginan en el curso de los tiempos".
2. y la de "los que son fecundos con relación al espíritu...". Diotima añade: "porque los hay que son más fecundos de espíritu que de cuerpo para las cosas que al espíritu toca producir. ¿Y qué es lo que toca al espíritu producir? La sabiduría y las demás virtudes que han nacido de los poetas y de todos los artistas dotados del genio de invención. Pero la sabiduría más alta y más bella es la que preside al gobierno de los Estados y de las familias humanas, y que se llama prudencia y justicia"

En el judaismo y el Islam

Aparte de hinduistas y griegos, son escasos los pueblos que le dieran valor al celibato como opción de vida y, como sucedió con el judaísmo bíblico este era visto más como una maldición divina. Por ejemplo, en el voto de Jefte, su hija, la cual debía ser sacrificada según la promesa de su padre, no llora por su muerte, sino porque morirá virgen. Poblar la tierra se establece como un mandato divino tal como está expresado en el Génesis e incluso antes del pecado del hombre, "Dios los bendice y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra". Dicho mandamiento es reiterado después del relato del Diluvio universal: "Sed fecundos y multiplicaos y llenad la tierra". El deber bíblico de procrearse se expresa en Sara, la cual dice de sí misma que "Dios me ha impedido de tener hijos" y para cumplir con el mandamiento esta da a su marido a su esclava Agar: "únete a mi esclava, de pronto de ella tendrás hijos". Después las dos esposas de Jacob con sus respectivas esclavas comienzan una auténtica competencia de procreación para dar descendientes a su marido de lo cual nacerían las doce tribus de Israel. En este aspecto es significativo el diálogo entre Raquel y su marido quien le reclama "dadme hijos o sino me muero". Otros personajes bíblicos tendrían casos similares, pero el más significativo es aquel que se encuentra ya sobre la solia del cristianismo cuando Isabel, la esposa del sacerdote Zacarías, le es concedida un hijo en su vejez y dicen los presentes "el Señor había exhaltado en ella su misericordia".

Esta idea judaica pasaría igual al Islam que es fiel a la reproducción de la vida como una ley divina según los mandamientos antiguos, incluso a través de la poligamia, practicada en la actualidad en muchos países.

Del judaismo al cristianismo
La evolución del celibatismo cristiano es bastante complejo y adquiere dos dimensiones: el celibato sacerdotal y el celibato monacal, los cuales suelen confundirse.

El sacerdocio cristiano como evolución conceptual de las comunidades cristianas de los primeros siglos de nuestra era no contempla ni bíblica ni tradicionalmente el celibatismo como precepto obligatorio para la condición del sacerdote. Como un movimiento nacido en el seno del judaismo, el cristianismo ve la reproducción humana como precepto divino, sin embargo, surgen varias novedades que lo distinguen. Si para el judaismo bíblico la no procreación era signo de maldición o castigo, para el cristianismo dicha perspectiva puede ser asumida desde otra posición si la no procreación es por opción religiosa. El cristianismo primitivo, quizá por una influencia helénica, crea una cierta dicotomía entre la dimensión espiritual y los que "viven según la carne". A diferencia del Buda, Cristo no plantea el celibato como medio obligado para alcanzar la meta divina.

Celibato sacerdotal obligatorio en la Iglesia Católica
El celibato sacerdotal incumbe directamente a los sacerdotes diócesanos y no a los sacerdotes religiosos que siguen el celibato monacal ya explicado y que es mucho más antiguo. La historia del celibato sacerdotal obligatorio se encuentra dentro de la Historia de la Iglesia Católica o la Iglesia Latina. Por su parte, la Iglesia oriental incluye el celibato sacerdotal como una opción que el presbítero hizo antes de recibir el orden diaconal, incluso en aquellos grupos de iglesias orientales en fraternidad con Roma. Algunas leyes empezaron a exigir el celibato sacerdotal entre diócesis de rito latino en tiempos tan tempranos como el siglo V y se hizo manifiesta en el Concilio de Letrán en 1123, aunque dicha regulación no fue seguida de manera estricta. Fue solamente hasta el siglo XVI, en el Concilio de Trento (1545 - 1563), que se estableció de manera definitiva el celibato sacerdotal obligatorio como se le conoce en la actualidad, en respuesta a la Reforma protestante que permitía, e incluso promovía, el matrimonio de los sacerdotes, al tiempo que suprimía las órdenes religiosas y sus votos.

Muchas razones se argumentan para que la Iglesia Latina llegase a optar por sacerdotes no casados. Destaca una relajación en los hábitos sexuales de los sacerdotes que intentaron regularse en los concilios de Maguncia y Augsburgo, así como se asegura que durante el Concilio de Constanza 700 mujeres públicas asistieron para atender sexualmente a los obispos participantes. Es posible que dicho desorden causara una decisión de este tipo con el fin de presentar en la figura del sacerdote a un pastor irreprochable. Otra razón que suele argumentarse es la de problemas de propiedad con sacerdotes casados cuyos hijos reclamaban todos los haberes de sus padres al morir estos, lo que incluía la parroquia.

En época reciente, la postura oficial del pontificado sobre el celibato se ha pronunciado en varias ocasiones, como respuesta a algunos movimientos católicos de renovación en torno al Concilio Vaticano II, y que plantean el celibato opcional, a veces con el desafío directo mediante la petición de secularización o la exhibición pública de curas casados o conviviendo con sus parejas. Sacerdotalis Caelibatus fue la sexta encíclica el papa Pablo VI (24 de junio de 1967). En el mismo sentido se han pronunciado los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI.

http://es.wikipedia.org/wiki/Celibato


Un estudio detallado y una revisión exhaustiva de los dogmas de muchas religiones basadas en la tradición Judea-Cristiana demuestra que el celibato (el estado de no estar casado) y la castidad (la evitación de toda actividad sexual fuera del matrimonio), a pesar de ser vistos como piedra filosofal de muchas de estas doctrinas, si se contrastan contra el método científico; no son estados compatibles con la biología, con la psicología ni con la supervivencia de la especie a la que pertenece el ser humano.

Reflexionando acerca de la abstinencia sexual, demandada de sus sacerdotes y monjas, por las iglesias que así lo exigen (especialmente la Iglesia Católica Apostólica Romana); psiquiatra y ex-sacerdote A. W. Richard Sipe reflexiona que el celibato y la abstinencia (especialmente esta última) no son estados naturales para el ser humano.

Desmond Morris, antropólogo celebrado por la publicación de su libro El Mono Desnudo, nos indica claramente que el instinto sexual es tan poderoso, por ser una urgencia impostergable, y por formar parte intrínseca del repertorio de comportamientos que son esenciales para la supervivencia de todas las especies. Concluyendo, en su tesis, que la abstinencia sexual, que solamente la practica el ser humano (como forma de actividad religiosa) es totalmente innecesaria y esencialmente imposible de sostener.

Psicólogo David Filkenhor nos amonesta que cuando seres humanos se agrupan en comunidades o congregaciones donde se practican las represiones sexuales, este estado es conducente a la experimentación sexual entre ellos mismos, en todas sus manifestaciones normales y desviadas.

Filkenhor concluyendo que los casos de homosexualidad y pedofilia, comunes entre el clero católico, son derivado directo de esas demandas innaturales, las que tienen que acatar.

Psiquiatra John Money, experto reconocido por sus contribuciones al campo de la violencia sexual, atestigua al hecho de que cuando seres humanos (especialmente, hombres) se aíslan en grupos por largos períodos de tiempo; primero descargan sus energías sexuales reprimidas vía el autoerotismo y luego por medio de la actividad homosexual --- fenómeno común en las cárceles, los monasterios, las escuelas de pensionados y los conventos.

Existe un amplia corriente de opinión entre laicos, obispos y sacerdotes a favor de que el celibato sea optativo.
Sin embargo el Papa Benedicto XVI se niega a debatir el tema.

Varias encuestas encargadas por la Conferencia Episcopal Argentina, dan como resultado de que existe un amplia corriente de opinión entre laicos, obispos y sacerdotes a favor de que el celibato sea optativo.

Según publica hoy el diario Crítica de la Argentina, un 75 por ciento de los consultados está a favor de que el llamado “don de Dios” sea opcional. Además desde la Conferencia Episcopal Latinoamericana, hecha en Brasil en 2007, se reconoce un faltante de sacerdotes y seminaristas debido justamente a las restricciones sexuales de los curas.

Por su parte, el doctor en Sociología Pedro Gorondi, advierte que el celibato no tiene sentido. “Si en la Iglesia se le da tanta importancia al amor y la familia, ¿por qué se obliga a los sacerdotes a vivir una vida tan solitaria y angustiante? Esas situaciones de aislamiento forzado finalmente los terminan empujando y condicionando para tener relaciones, hijos furtivos y todo tipo de prácticas que el Papa no quiere que sucedan” opina Gorondi.

El debate sobre el celibato en los sacerdotes reflotó en los últimos días ante el escándalo del presidente paraguayo Fernando Lugo, quien la semana pasada reconoció la paternidad de un nene de 2 años, concebido mientras era obispo.

La población no se tomó el “affaire Lugo” tan ligeramente. Desde que se supo la historia, la imagen positiva del presidente cayó 16 puntos: del 64,14 al 48,04 por ciento.

Fue recién en el siglo XVI, con el Concilio de Trento, que la Iglesia católica estableció que la función sagrada de celebrar la misa sólo podía ser practicada por varones controlados y regulados en su vínculo con Dios.

“Es tiempo de una discusión amplia sobre la idea del celibato obligatorio, ya que se trata de una opción de conciencia y espiritual muy personal”, opina José María Poirier Lalanne, experto en religiones y director de la revista católica Criterio.

A pesar de que el debate está instalado y del consenso que existe sobre el levantamiento de las restricciones sexuales a los curas, el Vaticano mantiene una firme postura de mantenerlo y ni siquiera se digna a discutir el tema. Es más, el Papa Benedicto XVI reunió a los cardenales de la Curia a poco de asumir para subrayar que del celibato optativo no se habla más.



Jay Feierman, experto que dedica sus servicios al tratamiento de sacerdotes y monjas, considera que muchas de las inclinaciones parafílicas y anormales de sus pacientes son resultado directo de las enseñanzas que recibieran a una edad temprana. "Cuando le enseñan al niño que el sexo es algo reprochable y sucio, y cuando el niño es forzado a combatir sus instintos y deseos, sobre los que carece control, en la soledad de la alcoba --- el resultado es (a menudo) deprimente."

Feierman lo resume de esta manera: "Que muchas mujeres nunca puedan tener la experiencia normal y saludable del orgasmo, que hombres estén confusos acerca de su masculinidad y sufran de impotencia genital; y que el sexo normal se considere algo reservado para los degenerados, puede ser consecuencia de esas enseñanzas viciadas."

Pero la crítica hacia las actitudes de la Iglesia Católica que exigen el celibato y la castidad no son nuevas: En el siglo XVI el fundador de la Reformación Protestante, Martín Lúter oponía el celibato clerical por el "daño" que causaba.

Lúter escribió de los líderes de la Iglesia Católica: "Ellos estaban completamente equivocados y carecían de justificación prohibiendo el matrimonio, abrumando a los sacerdotes con una carga imposible de llevar. Pero, para lograr sus fines ellos (los superiores jerárquicos) actuaban como sinvergüenzas impíos, provocando tanto, todo tipo de actos terribles e indignos de mencionarse, como un sinfín de pecados contra la castidad, en los que los sacerdotes viven hasta hoy…"

en la edad media con el fin de que no hubiera suceción para la herencia que pudieran dejar los curas, o sea que tuvieran herederos que pudieran reclamar sus poseciones al morir, así fue creciendo el tesoro de la iglesia católica . Recordemos que aunque se supone los sacerdotes hacen voto de pobreza la realidad es bastante distinta, en la edad media incluso llegaban a tener más que la monarquia tanto en dinero como en poderio.

"El celibato es una especie de chantaje", afirma sacerdote

Tras el escándalo por la paternidad del presidente Fernando Lugo cuando aún era obispo, el debate sobre el celibato cobró fuerza. A decir del religioso Pedro Chinaglia, el celibato resulta una especie de chantaje para muchos sacerdotes, aceptado "a regañadientes

El cura salesiano explicó, en contacto con radio Uno, que los sacerdotes diocesanos "tienen la promesa de no casarse", no el "voto de castidad perfecta o celibato"

"Uno puede tener vocación para el sacerdocio y otro para el celibato; son dos vocaciones distintas", manifestó. "El celibato es una especie de chantaje, lo aceptan a regañadientes". Alegó que esto hizo que muchos religiosos dejaran el sacerdocio para poder casarse.

Chinaglia recordó que hace dos años se realizó un sínodo en Brasil, donde el principal pedido elevado al Papa Benedicto XVI fue que el "celibato sea libre", es decir, opcional. "Aún no tenemos respuesta", expresó.

"Creo que el Papa no se arriesgará a un cambio tan radical" en la Iglesia Católica, puntualizó el italiano.

Lo que si se es que encuentro algo ironico que una mujer que se supone que nunca ha tenido sexo (una monja) y un hombre que no puede tener sexo (un cura) son los que te enseñarme como formar una familia catolica y cuantos hijos debes tener.

1 comentario:

Jose Martinez Turon dijo...

¿Quien puede informar sobre el acto de levantamiento del juramento de celibato para un laico, que lo llevó a cabo dentro de la iglesia representada por un INSTITUTO SECULAR.?