viernes, 15 de mayo de 2009

La evolución de Yahveh, henoteísmo

El "dios judeocristiano" es un término incorrecto. A lo largo de la historia, este vocablo ha representado diversas concepciones teológicas mutuamente excluyentes. Aunque los cristianos modernos muestran sus escrituras como un bloque monoteista estricto, en realidad el dios hebreo primitivo era muy distinto del Dios Padre adorado actualmente por los protestantes, católicos y ortodoxos.

El uso de la palabra Dios no es correcto

Elohim es una palabra hebrea (אֱלׂהִים) de la cual muchos eruditos judíos y eclesiásticos indican que sería el plural mayestático, o el superlativo de Dios (en hebreo El, אֵל, o Eloha, אֱלׂהַּ). Otros piensan que simplemente es el plural de El, o de Eloah, significando "dioses". El término Elohim ha sido explicado como el plural derivado de El, o una forma plural de Eloah. A pesar del desacuerdo respecto al método de derivación, se supone que en el temprano hebreo, el singular de la palabra que significaba Dios era El, y su forma plural Elohim, y solamente en épocas posteriores se acuñó la forma singular Eloah, dando lugar a un gramaticalmente correcto Elohim. Lagrange sostiene que Elohim y Eloah son derivados de El.

Los hebreos primitivos no creían en un único dios. Su teología no era monoteísta sino henoteísta: creían que existían varios dioses, pero sólo adoraban uno. El motivo era supersticioso: si no adoraban al dios con el que "se aliaban", éste los aplastaría inmisericordemente. Las evidencias textuales del henoteísmo hebreo inicial son patentes para quienes no se dejan cegar por la "sana hermenéutica" de los mercaderes espirituales modernos.

El henoteísmo o monolatría es la creencia religiosa según la cual se reconoce la existencia de varios dioses, pero sólo uno de ellos es suficientemente digno de adoración por parte del fiel.

Históricamente, el henoteísmo ha aparecido en pueblos politeístas que, por ciertas circunstancias de carácter espiritual, han alcanzado el monoteísmo. De esta manera el henoteísta no es un politeísta ni un monoteísta en sentido estricto. El henoteísmo comparte con el politeísmo la creencia en varios dioses, aunque no los considera tan dignos de veneración como el dios propio del henoteísta. Y comparte con el monoteísmo la creencia de que sólo un único dios es merecedor de adoración, aunque no niega frontalmente la existencia de otros dioses.

En el judaísmo

El caso de henoteísmo más famoso es el de los primitivos hebreos. En las partes más antiguas de la Biblia han quedado múltiples rastros de que los hebreos, en una fase inicial de su desarrollo religioso, creían en la existencia de varios dioses. Hay varios fragmentos que delatan esto, que no niegan explícitamente la existencia de otros dioses, refiriéndose a Yavé como si hubiera más dioses aparte de él.

* (Hablando Yavé): "A ustedes los tomaré para pueblo mío, y seré Dios para ustedes. Y en adelante, conocerán que Yo soy Yavé, Dios de ustedes, que quité de sus espaldas el yugo de Egipto" (Éxodo 6:7).
* (Cántico de Moisés, después de pasar el mar Rojo): "¿Quién como tú, Yavé, entre los dioses? ¿Quién como tú, glorioso y santo, terrible en tus hazañas, autor de maravillas? (Éxodo 15:11).
* (Jetró, suegro de Moisés, refiriéndose a los egipcios): "El mal que hicieron se volvió contra ellos y, en esto, reconozco que Yavé es el Dios más grande" (Éxodo 18:11).
* (Decálogo, mandamiento primero) "No tengas otros dioses delante de mí" (Éxodo 20:3).
* (Decálogo, mandamiento segundo) "No te postres ante esos dioses, ni les des culto, porque Yo, Yavé, tu Dios, soy un Dios celoso. Yo castigo hijos, nietos y biznietos por la maldad de los padres cuando se rebelan contra mí" (Éxodo 20:5).

Además, Dios dijo a Moisés:
Así dirás a los hijos de Israel: Hashem, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.
Ve, reúne a los ancianos de Israel y diles: Hashem, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: En verdad os he visitado y he visto lo que se os hace en Egipto.

no entiendo pareciera que hablara como si fuera tres dioses diferentes

En las antiguas creencias, los dioses eran territoriales, es decir, su poder cubría un territorio determinado, así como el de los reyes sobre la Tierra. El concepto de un único dios que con su poder alcanza a todo el universo es muy posterior, de la época de los profetas, quienes denostaron a los otros dioses como ídolos que "tienen ojos y no ven, tienen boca y no comen". En ese período, el primitivo henoteísmo hebreo se transformó en el riguroso monoteísmo judío actual.

También, los actuales egiptólogos, consideran henoteísmo el culto a Atón en el Antiguo Egipto, posible precedente del henoteísmo judío.

En el zoroastrismo

Los zoroastrianos creen en la existencia de dos dioses; Ahura Mazda, dios del bien, y Ahriman, dios del mal, pero rinden culto únicamente a Ahura Mazda. Por lo que han sido clasificados como una religión “dualista” (que cree en dos dioses) pero estrictamente sería henoteísta ya que aunque crea en dos dioses, sólo rinde culto a uno. Sin embargo, como los judíos, los zoroastrianos también son frecuentemente clasificados como monoteístas, de allí que los musulmanes los incluyeran como Gente del Libro.

En el hinduismo

Algunas escuelas hindúes son henoteístas al rendir culto en exclusiva a alguna deidad hindú particular como Brahma, Vishnú o Shivá específicamente.

Así, textos como "Dios se levanta en la reunión de los dioses; en medio de los dioses juzga"2 presentan a Yahvé como la deidad principal en una asamblea de dioses menores. En la misma línea, y a pesar de los intentos de los traductores modernos para camuflarlo, el primer mandamiento tiene una perspectiva perfectamente henoteísta: "No tendrás dioses ajenos DELANTE de mí"3 Un Dios todopoderoso e inteligente que hubiera pretendido dar un mensaje monoteísta en vez de uno monolátrico, hubiera dicho algo como: "yo soy el único dios real" o "no existen más dioses que yo". Pero su mandato real es ser adorado por delante de los demás dioses ajenos que no descarta.

En la misma línea está: "No vayáis detrás de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos, porque Jehová, tu Dios, que está en medio de ti, es un Dios celoso; su furor se inflamaría contra ti y te haría desaparecer de sobre la tierra"4 Aquí no sólo no enseña la inexistencia de otros dioses, sino que los acepta pero advierte sobre no seguirlos pues Yahvé es celoso y vengativo... actitud divina bastante tonta esa de sentir celos de seres inexistentes.

La monolatría hebrea primitiva con el tiempo evolucionó en un monoteismo estricto, que consideraba falsos a los demás dioses que otrora reconocía. Esta fase del concepto hebreo de Dios es popular pues es la más publicitada actualmente y hay centenares de textos que la demuestran. Esta Divinidad era todopoderosa: todo ocurría según su deseo; bien y mal eran creados por él. Un residuo textual "fósil" de esta fase teológica se encuentra en un texto de Isaías muchas veces "suavizado" por los traductores modernos: "Que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío el mal. Yo Jehová que hago todo esto"5 A partir de esta fase, la religión judía y sus descendientes cristianas e islámicas, han buscado constantemente explicar el bien y el mal en el mundo. Siguiendo los lineamientos básicos de Bart Ehrman,6 las fases siguientes de este proceso explicativo quedaron plasmados en la Torá y la Biblia Cristiana.

Tras sus triunfos militares iniciales con David, el pueblo de Israel creía que una deidad todopoderosa los había elegido como protegidos y los había librado de su esclavitud en Egipto.7 Después de asentarse en la "tierra prometida", establecieron su reino alrededor del Templo en la época de Salomón, pero con el paso del tiempo, Israel fue víctima de tremendos reveses militares, siendo el Exilio en Babilonia tal vez el mayor de ellos. Al buscar explicación de por qué el pueblo elegido era víctima de sus enemigos, apareció otra fase de desarrollo teológico: el movimiento profético.

En esta ridícula concepción, los males experimentados por Israel eran el resultado de su idolatría: al abandonar la fe verdadera, Yahvé mismo habría enviado castigos para regresar a su pueblo por el camino recto. A esta mentalidad, poco importaba que niños inocentes fueran estrellados contra el piso, que mujeres embarazadas fueran asesinadas haciéndolas abortar a punta de espada, que bebés de pecho murieran de inanición y sed, y que mujeres justas del pueblo idólatra terminaran cocinando y comiéndose sus propios hijos...8 la "bondad" de Yahvé era incuestionable, pues lo que a primera vista "parecían" actos abominables enviados por un demonio celeste aborrecible e injusto, en realidad eran "Justicia Divina" para corregir la idolatría de su pueblo.

Luego de la deportación, los hebreos comenzaron a experimentar otro tipo de mal: adversidades terribles debidas a su observancia de la Ley de Dios. Por ejemplo, dos siglos antes del nacimiento de Jesús, el gobernador Sirio de Palestina persiguió a los hebreos por seguir la Ley de Yahvé. ¿Cómo era posible entonces que siguieran sufriendo, si cumplían con su parte del pacto, y si Dios había prometido bendiciones por ello? La respuesta por primera vez fue medianamente inteligente y dio origen a una nueva fase teológica: el movimiento Sapiencial. En éste se reconoció que el mal del mundo no siempre era un castigo sino que era inherente a la existencia: los ricos abusaban de los pobres, los ejércitos extranjeros aniquilaban pueblos, la adversidad diezmaba sin contemplaciones.

¿Pero cómo se podía entender esto si Yahvé era bueno? La respuesta aún subsiste en nuestra cultura: el mundo estaba en guerra debido a un ser malvado, opositor a Yahvé: Satán. Esto limpió la faceta negativa de Dios como creador de la maldad pero puso un nuevo aprieto teológico: ¿Cómo podría ser que Dios permitiera estos males si era justo? La respuesta fue una evasiva desesperada: seguro la situación injusta de ese entonces no iba a durar para siempre... Yahvé intervendría muy, muy pronto para acabar para siempre el mal y restaurar la perfección en la Creación, arruinada por el Opositor.

Ese fue el origen del pensamiento apocalíptico, del cual Jesús de Nazaret fue el exponente más famoso. De las pocas predicciones atribuibles con seguridad a él, están los pequeños apocalipsis sinópticos en los que pronosticó fallidamente un fin inmediato. Pablo hizo eco a estas ideas apocalípticas del Nazareno y garantizó incluso en "Palabra de Dios" que él no moriría antes del fin.9

Es claro que el fin inminente no llegó, y que el falso profeta de Nazaret y su émulo de Tarso estaban equivocados. Entonces… ¿cómo se podría interpretar esto? ¿Por qué el buen Dios no arreglaba su creación perfecta? Una actitud fue la que siguió el cristianismo actual: estableció Iglesias, mantuvo su adoración, deificó a Jesús, y siguió creyendo que algún día llegará el Reino de Dios, así sea post-mortem.

La otra respuesta fue sorprendente y brillante: Tal vez Yahvé no era un dios bueno y perfecto; tal vez era inepto, indiferente o malo. Si se juzga un árbol según sus frutos, ¿cómo se podría juzgar al creador de un mundo repleto de sufrimiento y de mal? La respuesta de la última fase judeocristiana fue la aceptación de un universo inherente malo, creación de un dios inferior, un "demiurgo" incompetente, y que por primera vez en la historia, el verdadero Dios Supremo, Trascendente e Inefable, se había comunicado con los hombres por medio de Jesús para despertar en ellos la consciencia de su naturaleza real.

Al reconocer que éramos chispas divinas del Dios Supremo, y que estábamos atrapados en un mundo denso, imperfecto, el hombre se liberaría y se salvaría a sí mismo. Este fue el surgimiento del gnosticismo cristiano: una respuesta radical ante el fracaso estrepitoso de la apocalíptica, y el anquilosamiento mediocre de las corrientes cristianas paulinas.

El Gnosticismo Cristiano, valga la aclaración, no tiene absolutamente nada que ver con la farsa ridícula inventada por Víctor Manuel Gómez Rodríguez (alias "Samael Aun Weor"), conocida como "Iglesia Gnóstica Universal Cristiana de Colombia"; ésta es sólo una mezcla amorfa y absurda de cultos de nueva era. El verdadero Gnosticismo Cristiano se conoce ahora muy bien gracias a los textos descubiertos cerca de la población egipcia de Nag Hammadi, en 1945. Es una serie de códices Ese fue el origen del pensamiento apocalíptico, del cual Jesús de Nazaret fue el exponente más famoso. De las pocas predicciones atribuibles con seguridad a él, están los pequeños apocalipsis sinópticos en los que pronosticó fallidamente un fin inmediato. Pablo hizo eco a estas ideas apocalípticas del Nazareno y garantizó incluso en "Palabra de Dios" que él no moriría antes del fin10 escritos en copto11 copiados cerca al 320 EC, que después de Qumrán, es el hallazgo arqueológico más importante del siglo XX. Esta biblioteca incluía entre otros textos paganos, judíos, y cristianos, apócrifos tan importantes como El Evangelio de Tomás y el de Felipe. Cualquier lector interesado en aprender más sobre estos libros puede remitirse a unas excelentes traducciones disponibles Ese fue el origen del pensamiento apocalíptico, del cual Jesús de Nazaret fue el exponente más famoso. De las pocas predicciones atribuibles con seguridad a él, están los pequeños apocalipsis sinópticos en los que pronosticó fallidamente un fin inmediato. Pablo hizo eco a estas ideas apocalípticas del Nazareno y garantizó incluso en "Palabra de Dios" que él no moriría antes del fin12.

A partir de este punto, las especulaciones gnósticas comenzaron a generarse a ritmo creciente: incorporando elementos del platonismo medio, retornando en ocasiones a elementos de sus raíces judías, y con elucubraciones febriles, los gnósticos empezaron a tratar de justificar la imposible Teodicea: cómo a partir de un ser inefable y perfecto, pudo surgir el mal del mundo. Las respuestas con diversos matices, van en la línea de señalar la perfección de las cualidades divinas: por su perfección estas cualidades deberían tener existencia por sí mismas, y emanarían desde la Divinidad Inefable. A estas emanaciones se las llamaba "Eones"; entre ellos se encontraban el Silencio de Dios, la Soledad y la Sabiduría Divina (Sofía).

Al parecer, tras la emanación inicial del Pleroma (conjunto de todos los eones divinos) se habría producido una catástrofe que en algunas ramas del gnosticismo, se debían al anhelo de algún Eón (a veces Logos, a veces Sabiduría) de conocer antes de tiempo la Naturaleza Divina. Este anhelo justo y bueno, pero en un momento erróneo, hizo que el Eón saliera del Pleroma a la manera de una especie de Pecado Original. Sería este Eón caído el que después de complejas interacciones habría creado la materia y el cosmos. Este Eón, en algunas corrientes gnósticas, sería identificado con el imperfecto Demiurgo o creador del Universo, y se igualaría al dios inferior, incompetente y necio de las escrituras Judías.

La parte final de esta historia es bien conocida: a punta de sangre y fuego, las facciones cristianas originales lucharon por posicionarse, y la versión triunfadora del mito declaró "hereje" a las versiones restantes (la historia la escriben los triunfadores), los gnósticos terminaron exterminados en la hoguera por sus "amorosos hermanos cristianos" a lo largo de todo el medioevo. La promesa de Jesús de un reino de Dios con justicia, paz, amor, y bienestar para toda la humanidad, se transformó por arte de birlibirloque en una Institución Eclesial policiva, que seguiría eternamente, en un mundo cada vez más podrido, injusto e inhumano. Y la venida inminente del Reino que se daría en el Siglo I, siguió demorándose durante dos mil años, y seguirá atrasándose "per secula seculorum". Por último, de la versión Paulina del Cristianismo, emanaron todo tipo de troncos (catolicismo, ortodoxia y protestantismo) y centenares de ramas secundarias, cada una de ellas con la única religión verdadera y únicas herederas de la fe en el demonio henoteísta de los hebreos primitivos.

El análisis histórico lo muestra claramente: De un dios entre todo un panteón, a un monoteísmo con una divinidad caprichosa y sanguinaria, pasando por un dios en lucha con un antidios, para terminar en una deidad incompetente creadora de un mundo imperfecto contrapuesta a un Dios inefable que se comunicó con la humanidad por primera vez a través de Jesús, el concepto judeocristiano de Dios no es el de un padre amoroso de la humanidad que se haya revelado gradualmente a sus hijos según cierta "economía de la Salvación" enrevesada y tonta... Es sólo un mito supersticioso previo a la edad del bronce que se ha modificado y amoldado gradualmente al avance cultural de las sociedades que lo han idolatrado, justo como una especie biológica se adapta evolutivamente a los cambios ambientales.

El cristianismo,invento judío
El catolicismo gusta de basar sus inicios en las catacumbas romanas,o a lo sumo en el cristianismo primitivo de los judíos y gentiles de la diáspora,pero en realidad fue un movimiento herético del judaísmo,que resumiré en el escrito siguiente.
En éste voy a aludir,de nuevo,al judaísmo como religión de los hebreos,abandonándolo en los tiempos de los Macabeos,que es cuando aparecen las sectas más o menos heréticas,por influencias iranias,que desembocarán en el cristianismo.Sin que sea mi intención ocuparme del catolicismo,que en realidad es herejía del cristianismo,tan falso como cualquiera de las religiones que estamos estudiando, incluido el judaísmo.


La religión,invento neolítico

El judaísmo es una religión neolítica más,a pesar de que Yahweh es dios del desierto,dios de pastores nómadas.Pero establecidos los hebreos en Canaán,con Jericó como una antiquísima civilización neolítica,Yahweh aparece confundido con Baal,cuando asumía el papel y las funciones de los dioses agrícolas,que son los característicos del neolítico.Pero,durante toda la etapa profética,como Moisés en realidad atribuyó a Yahweh todas las características y cualidades de Atum,dios egipcio del cielo,la rivalidad entre Yahweh y Baal fue perenne,a causa de la encarnizada oposición a Baal por parte de la minoría monoyavista,para la que Yahweh era el Señor de Israel,dios de majestad y esplendor,dios celeste,creador,aunque a veces,igual que a Baal,se le describa como jinete de las nubes,porque como un dios neolítico más,enviaba la lluvia a la tierra,se manifestaba entre relámpagosy hablaba entre truenos,siendo el cielo su trono y la Tierra su escabel.Triunfando también sobre la Muerte,en forma muy parecida a como Baal venció a Mot.
Durante el período de los Jueces se adoró mucho a los Baales locales,con vueltas periódicas al culto de Yahweh.Pero eran también los hebreos los que solicitaban de Baal abundante cosecha,víveres y bienestar.
No obstante,y a pesar de todas sus vacilaciones,subsistió en las tribus hebreas su lealtad al dios nacional,incluso después del exilio,en el s.VI a.C.,cuando el Deutero-Isaías y Ezequiel despreciaban a los dioses de Babilonia,y confiaban que Yahweh los liberaría,porque siendo el único creador,conservador y rector de todo,vindicaría su nombre y honor,borrando los pecados de su pueblo,y destruyendo Babilonia:mesianismo que se repetiría,más exagerado aún,en la predicación del cristianismo,que significa mesianismo,como Cristo significa Mesías.
Aunque conviviendo pacíficamente con los cananeos durante muchos siglos,Palestina fue siempre para el ortodoxo judío la Tierra Prometida,por tierra de Yahweh.Y por eso intentaban que sólo El fuese adorado en su santuario del Monte Sión,convertido en el ónfalos (ombligo del mundo) en donde todos los pueblos serían reunidos bajo su recto gobierno.Pero sólo por medio del sufrimiento,interpretado en términos personales en la leyenda del servidor de Isaías,podría el nuevo Israel cumplir su vocación,estableciendo una teocracia monoteísta universal,en la que Yahweh sería adorado exclusiva y perfectamente en la belleza de su santidad.
En el judaísmo posterior al exilio la relación de Yahweh con Israel fue la Alianza (berith),en la que El ocupaba una posición muy semejante en la del rey en las comunidades del Asia occidental,como centro dinámico de la nación,que la había liberado de sus conquistadores y la protegía de sus enemigos.Por eso todo el esfuerzo de los profetas es apartar a los hebreos de los dioses cananeos,y de los cultos de los pueblos vecinos,a pasar de la apostasía de ciertos grupos dispersos,como los de Elefantina.Yahweh es ahora no sólo el Dios supremo,sino el único,pues no había ningún otro aparte de El.
Para evitar el contagio con los pueblos colindantes Esdras y Nehemías adoptaron una rígida política aislacionista,sobre base estrictamente sionista,consolidando la población de Judea como una comunidad hermética,centrada alrededor del Templo y su culto,que descansaba en el código sacerdotal,en la Ley,en la puntillosa observancia del Sábado y en la condenación de matrimonios con extranjeros.Con esto se intensificaba la conciencia profundamente arraigada de ser el pueblo elegido,y el judaísmo se hermetizaba,cortando sus relaciones y contactos con los países circundantes iranios,mesopotámicos,cananeos y anatolios,aislamiento que consumará respecto al mundo helénico la revuelta macabea,hasta que por fin se rompa el aislacionismo con la inclusión de Israel en el Imperio Romano.
La escatología de los israelitas demuestra que no eran impermeables a influencias exteriores,y su amplia difusión por Asia Menor y zonas adyacentes puso en contacto a los judíos de la diáspora con el mundo helenístico,siendo causa de la invención del cristianismo,como pronto veremos.Pues la adoración de Yahweh como único creador y rey del universo les vincula entre ellos como pueblo elegido,y les une a Jerusalén,pero el judaísmo,más o menos helenizado,con influencias iranias,por imperativos históricos,se amplía con sectas piadosas,esenias y gnósticas,que tendrán repercusiones en las tradicionales de saduceos y fariseos,añadiéndose después la de los nasoreos,helenistas y zelotas.
El judaísmo ortodoxo suprimió sistemáticamente toda alusión a estas sectas,pero hoy son muy conocidas,y voy a intentar resumir al máximo su participación en lo que hoy llamamos cristianismo,que es un invento sincrético tan verdadero como cualquier religión neolítica,porque veremos que es religión neolítica.
Los saduceos eran aristócratas,ricos,de elevado status social,como sacerdotes y Sumos Sacerdotes del Templo de Jerusalén que eran,pero sólo aceptaban la Torah (Ley) escrita,sin tradición,rechazando la resurrección y la eternidad,la vida de ultratumba por tanto,negando a los ángeles,y afirmando que Yahweh no influía en las acciones humanas,lo que equivale a negar la Bíblia;negaban también la esperanza mesiánica,y aceptaban la cultura griega:el helenismo.
Los fariseos eran los que interpretaban y comentaban la Torah (Ley),por lo que para ellos la tradición era vinculante.Aceptaban la resurrección,y premios y castigos en la otra vida:castigos eternos para los malvados,y reino mesiánico para los buenos.Creían en los ángeles,el destino y la providencia;sometían la política a la religión,y eran unos 6.000,algo apartados del pueblo.Apoyaron primero a los Macabeos,sin identificarse con ellos,pero en tiempos de Juan Hircano se enfrentaron a ellos.Influían mucho en el pueblo,especialmente en las mujeres.Controlaban el culto,los sacrificios y las oraciones.Fueron los únicos que sobrevivieron a la destrucción de Jerusalén.
El cristianismo como religión fue invento de los helenistas,pero al ser predicado por Jeshua (Jesús),tenemos que hablar de un cristianismo biológico (nasoreos),un cristianismo ideológico (esenios,precedidos por los asideos),y un cocristianismo beligerante (los zelotas).También será el cristianismo síntesis y copia de cultos mistéricos,principalmente el de Mitra;y movimientos filosóficos como el platonismo y el estoicismo.Pero,como por mucho que resuma hacer alusión a todo esto haría muy extenso este escrito,dedicaré al cristianismo el capítulo final de este foro.

4 comentarios:

Waldo dijo...

De lo leído, se confirma la idea de que DIOS NO CREO AL HOMBRE, EL HOMBRE CREO TODOS LOS DIOSES.

César Daniel dijo...

Hola, quisiera saber cuál es la evidencia de lo que habla. No cita fuentes ni nada por el estilo. Gracias.

gloria evangelico dijo...

IGNORANTE, ENTONCES USTED PIENSA QUE LA VIDA VIENE DE LA NADA... SI YO LE DIJERA QUE EN UN ALMACÉN DE QUESO HUNO UNA EXPLOSION Y DESPUES SE CONVIRTIO SOLO EN EL MEJOR RESTAURANTE DE EUROPA, USTED ME CREERÍA?
DIOS CREO AL HOMBRE

Unknown dijo...

Jajajja teólogo dice ? Me habré reído con lo que leí, pura ignorancia basada en tus propioa prejuicios.